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Recuperación de Deudas: ¿Qué Opciones Tienes?

Recuperación de Deudas: ¿Qué Opciones Tienes?

17/02/2026
Maryella Faratro
Recuperación de Deudas: ¿Qué Opciones Tienes?

La morosidad alcanza niveles históricos en 2026 y compromete la estabilidad de empresas, autónomos y particulares. Con la liquidez bajo presión y las líneas de crédito más cautelosas, tanto acreedores como deudores requieren soluciones innovadoras y prácticas para afrontar impagos y renegociar compromisos.

En este artículo exploraremos las alternativas disponibles en España, desde métodos extrajudiciales hasta procedimientos legales autorizados, presentando recursos, casos de éxito y consejos esenciales para recuperar o aliviar deudas.

El desafío de la morosidad en 2026

La creciente deuda impaga se ha convertido en un obstáculo para el crecimiento de PYMEs y en una fuente de estrés constante para personas físicas y autónomos. El alto índice de morosidad empresarial limita la capacidad de inversión y obliga a destinar recursos adicionales a la gestión de cobranzas.

Según datos oficiales, el umbral para acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad exige deudas superiores a 25.000 euros, mientras que las deudas menores a 750 euros permiten solicitar un minicrédito que facilite la salida de ficheros de morosos como ASNEF. La consolidación de préstamos con TIN o TAE más bajos se ha consolidado como una práctica habitual para optimizar la carga financiera.

Opciones para Acreedores

Las empresas deben diseñar un plan estratégico que priorice métodos extrajudiciales antes de acudir a la vía judicial. Un enfoque de fases permite mantener relaciones con clientes y reducir costes operativos:

Al combinar entrenamiento, tecnología y externalización, las organizaciones consiguen mejorar resultados sin aumentar presupuesto y liberar recursos internos para centrarse en su negocio principal.

Estrategias para Deudores

Para las personas físicas y autónomos, la sobrecarga de compromisos financieros puede resultar abrumadora. Sin embargo, existen alternativas legales y prácticas que facilitan la recuperación de la estabilidad económica.

La Ley de Segunda Oportunidad está diseñada para ofrecer un nuevo comienzo a quienes tengan deudas superiores a 25.000 €. Mediante un procedimiento judicial supervisado, es posible obtener la exoneración de la mayoría de obligaciones no garantizadas; el requisito fundamental es demostrar la imposibilidad objetiva de asumir los pagos y contar con el respaldo de un mediador concursal.

Otras herramientas de gran utilidad incluyen:

  • Dación en pago: Permite entregar el bien hipotecado para cancelar la deuda principal.
  • Reunificación de préstamos: Consolida múltiples compromisos con un TAE más bajo negociado.
  • Negociación directa: Proponer un plan de pagos adaptado a la capacidad real de ingreso.
  • Uso de minicréditos: Salvar deudas ≤750 € y recuperar la solvencia crediticia.
  • Plataformas de control financiero: Apps que permiten elaborar un presupuesto y priorizar pagos según interés.

Una una negociación bien documentada aumenta la probabilidad de alcanzar acuerdos favorables y evitar procesos judiciales prolongados.

Casos de Éxito y Buenas Prácticas

En 2026, numerosos ejemplos ilustran cómo la combinación de estrategias personalizadas genera resultados palpables. María, autónoma con una deuda de 30.000 €, logró acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad y, tras doce meses de seguimiento, exonerar el 85 % del pasivo. Su caso demuestra la eficacia de una asesoría legal especializada y la importancia de presentar un plan realista.

En el ámbito empresarial, PYMEs que adoptaron la externalización especializada de recobros con compañías como Cobrálitas consiguieron un incremento del 30 % en la recuperación de facturas impagadas sin incrementar su plantilla interna. Por su parte, el método de seguimiento escalonado implementado por Coface redujo las demandas judiciales en un 60 %, manteniendo un ambiente de negociación constructivo.

Recursos y Consejos Prácticos

Para optimizar la gestión de deudas, tanto acreedores como deudores pueden beneficiarse de un conjunto de herramientas y pautas esenciales. Un buen punto de partida es realizar un diagnóstico exhaustivo que incluya el inventario de obligaciones, tasas de interés y fechas de vencimiento.

A continuación, algunas recomendaciones clave:

  • Utilizar plataformas digitales con IA para seguimiento y automatización de recordatorios.
  • Trabajar con asesores especializados en insolvencia y reestructuración.
  • Aprovechar modelos legales gratuitos para gestionar reclamaciones en ficheros de morosos.
  • Fijar prioridades: pagar primero las deudas con intereses más elevados.
  • Construir un presupuesto realista y establecer un fondo de emergencia.

Con una estrategia integral de gestión y la aplicación de los recursos adecuados, es posible no solo recuperar liquidez sino también construir una base financiera sólida que prevenga futuros riesgos de impago.

En definitiva, el panorama de la recuperación de deudas en 2026 se sustenta en la capacidad de adaptarse a las circunstancias cambiantes, aprovechar las herramientas tecnológicas y legales, y adoptar una visión colaborativa que beneficie a todas las partes implicadas.

Maryella Faratro

Sobre el Autor: Maryella Faratro

Maryella Faratro